Diversas variedades del Blackjack

Martes, 19 Agosto   

El juego permite variantes como la de poder duplicar la apuesta si ks dos primeras cartas suman 10 u 11, aunque en algunos casinos se puede doblar también con 9, y recibir una sola carta. Conviene hacerlo cuando la carta descubierta del tallador no es ni una figura ni un as. Hay casinos que permiten duplicar con cualquier puntaje, pe¬ro es una propuesta engañosa, porque en esos casos el jugador está en desventaja.

También se puede abrir el juego cuando se reciben dos cartas iguales (por ejemplo, dos figuras, dos 8 ó dos 6), apostando una suma igual a la que se tenía originalmente en el tapete. La regla básica eri este caso es la de mejorar el puntaje final. Si se tienen dos figuras, difícilmente se podrá superar ese 20. Tampoco conviene abrir una mano de dos 5.

Por lo general favorece al jugador abrir un par de 2, 3 ó 7 si el tallador muestra una carta menor a 7. Un par de 4 solo debe abrirse si el casino tiene 5 ó 6; un par de 6, solo contra una carta entre 2 y 9; par de 8 solo si se ve un naipe entre 2 y 9 y con pareja de 9, lo mis¬mo, excepto que el pagador tenga descubierto un 7.

Cuando el tallador recibe un as como primera carta, se ofrece al jugador la posibilidad de asegurarse contra un probable blackjack de la casa. El seguro cuesta 50% de la apuesta realizada. Si recibe una figura o un 10, pagará el doble del seguro, o sea que el jugador salvó todo lo arriesgado. Pero si no sacó blackjack, retira la ficha del seguro. Esta alternativa no es atractiva porque, en primer lugar significa apostar contra uno mismo y, segundo, el margen de ventaja del casino es demasiado grande.

Quizá la variante más seductora del juego sea el Spanish BlackJack, que ofrecen en Las Vegas casinos como el Harrah’s. Además de las alternativas del juego tradicional se premian puntajes como el 21 obtenido con tres 7, o con 6-7-8. Se paga también a quien llega a tener hasta 6 cartas y sigue en juego con 21 ó menos. Además existe la posibilidad de rendirse en cualquier momento de la partida, perdiendo sólo parte de la apuesta.

Cada tanto aparecen nuevas variaciones del juego en Nevada, donde la competencia por el público apostador no tiene tregua. Una de ellas fue la Double Exposure Twenty One en la que el jugador podía ver las dos cartas del tallador antes de decidir qué hacer con su mano. Otros pagan doble la apuesta que logra blackjack con la jota y el as de pique y también al 6-7-8 del mismo palo.

Hay jugadores que se sientan horas en la mesa de BlackJack., pese a que hay más probabilidad de supervivencia en la ruleta ó el Punto y Banca. El BlackJack no es un juego para quedarse. Hay que atacar y sea cual fuera el resultado, levantarse.

Si se puede elegir el asiento, el mejor es el de la punta izquierda. Ese lugar es clave, porque es la última carta que recibirá el público antes de que comience a tomar las suyas el tallador. El resultado de no pocas manos depende de la decisión que se toma en ese asiento porque puede significar que la banca se pase de 21. Para ocuparlo hay que tener cabeza. Si no se siente capaz de calcular probabilidades, mejor evitarlo, a menos que esté curtido para soportar miradas fulminantes.